jueves, diciembre 18, 2008

el peor enemigo es la propia cabeza.

martes, diciembre 16, 2008

Hay días que me dan ganas de tomarme un bondi hasta bien lejos a algún lugar donde haya piedras bien filosas y pararme frente a un paredón mala onda y correr con la cabeza para adelante con toda la furia y partimela en tantos pedazos que no los junta nadie ni con cucharita. fuck the world.

lunes, diciembre 15, 2008

Abría los ojos al despertarse. La negra noche de todos los días. Ese dolor de cabeza de siempre, siempre ahí. Más fuerte al despertar y antes de cenar. Menos tirando al mediodía y antes de acostarse. Pero siempre, siempre ahí. Es que nunca había podido desarrollar la capacidad de mantener sus ojos quietos. Nunca los había usado para nada, por lo tanto, todos los músculos que controlaban los delicados movimientos oculares carecían de fuerza y control. Entonces, sus ojos se movían caprichosamente, como cuando se llega a esa etapa profunda del sueño, en la que estos se mueven siguiendo la vertiginosa acción de un sueño. Y es por eso que él, desde su negra noche de todos los días, de algún modo veía. Por ejemplo, llegaba al cajero automático y lo reconocía con las manos. Una caja metálica con botones y ranura. Entonces el cajero lo saludaba, con sus bips y sus traca tracs, y luego se transformaba en una palmera agitada por el viento, con una culebra verde y negra descansando sobre una de sus hojas. Mientras retiraba el dinero, charlaba con esta solitaria culebra, que le soltaba dos o tres verdades metafísicas antes de darle el tiquet y preguntarle si deseaba realizar otra operación. 

Otras veces comenzaba bajando por la escalera del subte, y en seguida se encontraba rodeado por una garganta profunda, de largo aliento cálido. Un canto lírico provenía desde abajo, entonando unas estrofas en húngaro. El aliento de la garganta se iba haciendo cada vez más húmedo y selvático. Aquella vez sintió, mientras llegaba casi al primer pasillo de túneles subterráneos, que el dolor de cabeza aumentaba y que el movimiento de sus ojos se hacía cada vez más violento. Siguió caminando y llegó hasta el andén, que él reconocía como el fin de la garganta y el comienzo del abismo digestivo. Los ojos se movían violentamente dentro de sus órbitas y unas imágenes indescriptibles de infiernos y paraísos aparecían delante de él. El sonido de una lombriz solitaria acercándose invadió toda su cabeza. Repentinamente, sus ojos se movieron demasiado y salieron disparados hacia la negra noche. Él, finalmente ciego, ciego definitivamente, ya sin ojos de ningún tipo, decidió dejarse devorar por la violenta lombriz que recorre los intestinos de la ciudad.
Ahora si, la noche fue negra, definitivamente negra, pues sus ojos no volvieron a abrirse y no volvieron a mirar, de ninguno de los modos posibles.

sábado, diciembre 06, 2008

Soy de esos violentos que se violentan hacia adentro. Y violentan su hígado, y violentan su corazón y sus pulmones. Guardo tantas trompadas en esta garganta, pobre garganta, y tantos gritos. Yo lo se. Lo se. Yo conozco mi final. Yo se de que me voy a morir. Lo se desde el 15 de marzo del 2003. Año de muerte.

miércoles, diciembre 03, 2008

En muchos sentidos, un árbol es un objeto simétrico. Sobre todo si se establece el corte al nivel de la tierra. En la superficie, las ramas se estiran para acercar las hojas al sol, y de ese modo absorver la energía necesaria para llevar adelante el proceso de fotosínteses, es decir la digestión. Debajo de la superficie sucede lo mismo. Las ramas (raíces) se estiran para llegar al alimento. Un árbol, en términos esenciales, es lo mismo arriba y abajo de la tierra o, en todo caso, se repite con variaciones insignificantes. 
Pero existe un árbol que presenta una anomalía flagrante. 
En un lugar perdido de Florida Oeste, que ya de por sí es un lugar perdido, hay un árbol. En un jardín perdido de Florida Oeste, un triste jardín al que no va nadie, hay un árbol asimétrico en el eje horizontal. Y la asimetría se encuentra en lo que este árbol oculta.
Si se entra al jardín de día se lo puede ver bien al fondo, apoyado contra la pared medianera. Si se entra al jardín de noche no se lo puede ver, porque es de noche. De día, pues, es un árbol bastante común. Un poco doblado por el propio peso de su descuidada copa, pero eso es todo. Ahora bien, vamos a la anomalía. 
Para poder apreciarla habría que realizar un corte en la tierra para descubrir el perfil de las raíces y así encontrarse con esa, a simple vista, pelota gris. Sería preciso desenterrar la pelota para terminar de descubrir su morfología. Una vez despejada de toda la tierra negra, la pelota gris se manifiesta como lo que es: un niño dormido. Se trata de un pequeño y delgado ser, calvo, de piel tersa y gris. Hay dos atributos que pueden, hasta ahora, estar sonando a especulación, y estos son el de "niño" y el de "dormido". ¿Cómo sabemos que se trata de un niño? La prueba es la expresión de su cara, que denota claramente que aún no ha comenzado su vida. Es una expresión vacía, inocente y ligeramente animalada. ¿Cómo sabemos que está dormido? No lo sabemos, pues no respira ni muestra señales de vida. Pero no está muerto, pues su carne no presenta signos de descomposición. 
Una vez hicimos el ejercicio de desenterrarlo. Estuvo allí, tirado, al lado del árbol, por siete meses. Todo el invierno y parte de la primavera. Llegando los calores decidimos devolverlo a su lugar, debajo de la tierra, al lado de las raíces de aquel árbol anómalo.
Sabemos que es un niño, y sabemos que está dormido, y también sabemos que bien podría tratarse de una piedra, o de una malformación de las raíces.
Cada tanto vuelvo a esa casa y, por la noche, duermo. Y lo hago en una habitación cuya ventana da al jardín. Ya van tres veces que, en medio de la noche, siento que alguien tira de la sábana, y veo una pequeña silueta de expresión animalada a los pies de la cama. Las dos últimas veces me detuve a mirarlo. Parado a los pies de la cama, masticaba algo. Pude reconocer a un pájaro del tamaño de una paloma, descabezado, entre sus dientes, y un chorro de sangre que bajaba por su pera.
Pero yo no le presto atención. Es solo un niño que ha despertado y tiene ganas de jugar. Es un extraño niño que ha despertado de la siesta.  



miércoles, noviembre 26, 2008

All you need is love.

Sin giros literarios ni eufemismos ni metáfore. ok?

Se filmó la parte más dificil del corto. Se filmó y no podría haber quedado mejor. Alta calidad cinematográfica en dos días inolvidables de diversión, cariño, esfuerzo y calor de todos los tipos.
Amo a toda esta gente. A todo el equipo, cada uno de ellos, los llevo acá adentro bien profundo. Y a esos dos dementes que aparecen frente a cámara, a Matilde y a Raúl, los quiero, los quiero.
Por fin. ¿Y qué hacía falta? Ahora me doy cuenta. Nada de estrellas. All you need is love. 

lunes, noviembre 10, 2008

"Silenciar". 

¿Existe esa palabra o es otro invento tecnológico como "inicializar"?

lunes, octubre 27, 2008

Veo las estadísticas de este blog y descubro que he producido un cuarto de los posts producidos en otros años. Bueno, nada más quiero decir que esto es culpa de telefónica y de los juegos psicológicos a los que he sido sometido. He descubierto en carne propia que internet no es un recurso comunicacional democrático. Si un tipo no quiere que tengas internet, no tenés. es así.

espero que el nuevo año llegue con muchas letras blancas en fondo negro con fotos de mutilados. Y se que usted espera lo mimsmo.
Saludos.
The Muñón Team.

martes, octubre 14, 2008

este año fue tan malo que ya me refiero a él en pasado a tres meses de que termine.
este año fue un gran intento y muchas frustraciones.
allà por diciembre de 2007 me propuse una sola cosa: filmar un corto. hasta ahora no saliò. y todo se lo debo a ese gremio tan hijo de puta de los actores. son lo peor. odio a los actores. es gente sin constancia ni compromiso. son putitas. y tengo varios nombres famosos en la lista de putitas. si te cuento te caés de culo. cada putita conocida y archi conocida que no te das una idea.
gente de mierda.
pero bueno. hay que filmar. esa es la premisa fundamental. asì que hice casting y encontrè a un actor de esos inolvidables. no entiendo como no le ha ido bien. bah, si lo entiendo. està lleno de gente picante a la que no le va bien. gente picante que no la pega. está lleno. pero ya van a ver, hijos de puta. ya van a ver. la picancia es una fuerza de la naturaleza, humana, de la naturaleza. la picancia nos harà grandes. la picancia nos hace grandes. oh, god, the picance!

jueves, septiembre 18, 2008

No quiso bajar la vista para mirar la mesa. Un poco de pudor aún le quedaba. Por suerte el pucho ya le había anulado para siempre el olfato. Le había anulado también la función eréctil. Era impotente, y tenía un agujero en la tráquea. Una traqueotomía. Su voz era otra, eso que sonaba no era su voz. Muchas personas traqueotomizadas aprenden a hablar con cierta porción superior de la tráquea. La hacen vibrar manejando la presión de aire, y el sonido es como un retumbar lejano, como una demolición ocurriendo a la distancia. Como una demolición que nos dice algo, que le dice algo a alguien. El hombre traqueotomizado por fumador es la destrucción hecha hombre, es la demolición del yo físico, en pos de salvar al yo impulso o al yo muerte. Todas las elecciones favorecen a alguna de esas personas que uno es, y cagan a alguna otra (que uno es, y/o que es otro).

Hacía ya dieciocho años que vivía con eso. Hacía dieciocho años que no se moría. Y todos los días, entre las cuatro y las siete, cuando Marta se iba a la casa del fondo a visitar a la madre, él fumaba. Habiendo agotado ya todos los escondites de la casa, no le quedaba otra que salir a comprar en el momento de fumar. A las siete, cuando volvía, Marta revisaba toda la casa. Olía el humo que había quedado, pero no había pruebas para incriminarlo
Apagó el pucho, entonces, y no se animó a bajar la vista para mirar la mesa, por el poco pudor que aún conservaba. Miró, si, la última voluta de humo desaparecer en el aire, con la heladera de fondo. "Yo no me voy a morir nunca" pensó medio sin pensar en palabras, es decir, sintió con el pensamiento. Se puso de pie y se fue al cuarto. 
En el cuarto, recostó su corpulencia y encendió la tele. Muy poco tardó en dormirse.
El primer sonido, luego, fue una propaganda de Garbarino. Una notebook a 2100 pesos, y un seca-lavarropas en cómodas cuotas. El segundo sonido fue un silbido. El tercero fue el agitarse de las colchas. El cuarto fue una tráquea intentando vibrar, emitiendo un grito imposible, el sonido del derrumbe de una vida, el derrumbe de ese organismo tan humano, más que humano, por ese desafío compadrito a la naturaleza. El quinto sonido fue un profundo silencio. Y listo.

Minutos antes: 
Entró por la rendija del ventiluz y pegó una vuelta carnero en el aire. Reconoció una figura sibilante que se movía allá abajo. Voló, se arreboló, con la luz del sol desde el ventilúz pegando en sus hilos blancos, en sus blancas alas. El ventilador de techo afectó su vuelo. Generó una turbulencia inesperada que lo llevó, blanco y algodonal, hacia la mesita de luz. Luego una corriente proveniente de la ranura de debajo de la puerta lo volvió a encaminar. Allí se dejó caer, plácido, para sentarse en ese cómodo hoyo de la muerte. La mucosidad proveniente del interior no tardó en mojarlo y en entumecer sus hebras. Enseguida se transformó en una bolita blanca y húmeda. Enseguida se transformó en un asesino.

Minutos antes:
Marta, charlando con su madre, entre camisa y camisa que se llevaba para planchar y adelantar lo de la semana, vio entrar volando un panadero por la puerta que da al zaguán. La inclinada luz de la tarde hacía brillar sus alas de cabello cano. Lo tomó con las puntas de sus dedos y empezó a pensar un deseo. En ese instante olió un remoto olor a cigarrillo. 
-Viejo de mierda- pensó, pidió un deseo, y sopló el panadero.  

lunes, septiembre 15, 2008

viernes, septiembre 12, 2008

A day with mom.

Loving Madness.

jueves, septiembre 04, 2008

sábado, agosto 30, 2008

Arbus #01

Lo que me gusta de esta foto es que una tiene cara de estar por matar a alguien, y la otra de ya haberlo hecho.






lunes, agosto 25, 2008

hoy se abre una nueva etapa en el cine, porque se abre una nueva etapa en nosotros. con nosotros me refiero a mi, pero acompañado de todas mi prepotencias.
claramente nos planteamos un redescubrir la propia capacidad. nos planteamos a partir de hoy un repensar el hacer y nos planteamos, de una puta vez, el hacer.
hoy nos planteamos también una definitiva solidificación de la esperanza. basta de esperanzas oscilantes. hoy nos obligamos a acabar con la duda y a obviar las derrotas. toda derrota será parcial y todo triunfo será definitivo. así nomás. pensándolo modélicamente, sería como que cada triunfo nos hará avanzar un casillero, pero cada derrota no nos hará retroceder uno. las derrotas simplemente significarán detención. ¿imposiciones a la propia emocionalidad vocacional? por supuesto. en estos terrenos no hay más que imposiciones. no hay más que un constante ejercicio de obligarse a cosas.
voy a romper todo. estoy obligado a hacerlo.

martes, agosto 05, 2008

el mundo se ve distinto desde dentro de un impermeable. el mundo te ve distinto. te ve impermeable. además es negro y con la cuota exacta de maraquéz. si yo no fuera tan guachito lindo masculine man, no podría usarlo. acá servimos masculinidad en serio, con pelos en el pecho y rostro áspero. por eso me banco este impermeable medio de putín. ah, y compré un lompa a 35 pe, y me sentí en 1998.

sábado, agosto 02, 2008

Con absoluta parsimonia y excelso compromiso, Álvaro seguía cumpliendo con su ruta de todos los días.
El dueño de la empresa, un hombre acomodado, para nada un magnate, ni de lejos rico, no se decidía a cerrarla. En algún punto la mantenía en funcionamiento para no acabar con la vida de Álvaro. Desde aquel fatídico 12 de agosto de 2012, día en el que la noticia de la invención de las heladeras con dispenser de agua gasificada se hacía modestamente pública a través de algunas propagandas de Frávega y Garbarino, desde aquel fatídico 12 de agosto de 2012, el dueño de la empresa, este no magnate bondadoso, dudaba cada mañana si cerrar o no la empresa de soda. Botegoni hnos., empresa líder en la manufactura, embasado y reparto de soda en sifón en todo lo que es la zona de Munro, Villa Martelli y Florida Oeste, comenzaba el camino hacia su desaparición.
Aquella mañana Álvaro reconoció una extraña expresión en la cara del viejo Salva, seguridad privada, último empleado, junto con Álvaro, últimos empleados en abandonar este barco en forma de sifón.
Álvaro lo saludó con la cabeza y salió a cumplir con absoluta parsimonia y excelso compromiso con su ruta de todos los días.
Y no supo, en la esquina de Tejedor y Arenales, que esos tres sifones que dejaba en lo de la viuda del alemán fabricante de bulones serían su última entrega. No lo supo, pero miró el frente de esa casa en ese barrio con soles fuertes y veredas quemantes saboreando un gusto amargo, una cierta sed de algo refrescante.
Aquella tarde regresó a la fábrica y el dueño lo esperaba en esas oficinas de durlok simil madera con la mala noticia y una mirada adusta. El viejo Salva la recibió con una puteada y siguió sentado en su asiento de siempre. Álvaro miró al piso mientras el dueño le preguntaba si tenía algúna otra posibilidad de trabajo.
Álvaro caminó hacia la puerta y desde la oficina se lo veía alejarse. En las penumbras del encierro veraniego, su silueta se alejaba por el pasillo. Casi al final, se detuvo y miró hacia arriba. Un humo sutil cubrió su silueta, que se desvaneció lentamente, a la velocidad de un camión sodero. En ese pasillo, en esa tarde de verano, no hubo más Álvaro. En esos barrios, en esa tarde de verano, no hubo más sifones.
A los pocos años, allá en el 2014, se comenzó a hablar de los efectos cancerígenos del gas carbónico. Allí lo mismo le sucedió a los dispensers de aquellas helderas. Y así las cosas.

martes, julio 29, 2008

Ultimamente en mi cabeza aparece una frase cada dos por tres: "andá a laburar!!!".
Demasiados intelectuales sueltos.

jueves, julio 17, 2008

Para contar cosas que ya se saben, mejor no contar nada.
Nadie sabe que todos los martes a la madrugada, día y hora en la que, por alguna razón, el tráfico de buques por los canales del Riachuelo se hace más escaso, él asoma desde las aguas sus ojos amarillos y disfruta de un momento de intemperie. En invierno, esa intemperie le corta los ojos de frío. Hay algo en esa mezcla entre frío, metal pesado y mierda que le da al viento una cualidad cortante. El aire de cromo le corta los ojos. Su frente, si es que puede ser llamada de ese modo, concentra una escarcha mínima y aceitosa que él cada tanto rompe arrugando la piel. En verano, los vapores en su expresión más sublime, dibujan volutas multicolores y hediondas que llenan de color su noche. Un espectáculo.
Luego, a eso de las cuatro, sea invierno o verano, cierra los ojos inspirando una bocanada más y regresa a su negro y aceitoso universo.
Allí vive sus días, entre noche y noche. El día no existe en las profundidades del Riachuelo. Allí pasa sus días, recordando la nada, pues el negro es nada, y todos sus recuerdos están teñidos de nada.
Hoy se asomó como muchos otros martes y divisó a lo lejos, allá arriba, sobre el puente, una luz en movimiento. Cada tanto en estas noches divisa a lo lejos alguna luz que le llama la atención. En seguida reconoció el colectivo de la línea 12. No lo reconoció como colectivo ni reconoció el 12, pues él no sabe qué es un colectivo ni qué es el número 12, ni mucho menos como se representa éste de manera gráfica, es decir el 1 seguido de un 2, sin que medie espacio entre ellos. Reconoció, entonces, cierto objeto lejano y familiar. Pero esa noche el 12 tenía algo distinto. En una de las ventanas, que él no reconocía como ventana por no haber conocido nunca una ventana y por no pertenecer a un mundo en el que la ventana es un objeto de uso y por lo tanto un concepto suceptible de ser abstraído y extrapolado a otros objetos de similares características, la vio. Dormía. Dormía apoyada sobre el vidrio de la ventana, pero de repente ya no. Se despertó, y miró, y miró tierra adentro, y miró hacia el río, y puteó. De algún modo extraño él entendió que ella puteaba, o algo similar y/o equivalente en su mundo. Ella, entonces, puteó y se paró, y después se bajó.
El quiso acercarse. Sumergido, reptó por ese fondo de baba y sangre negra hasta llegar a la orilla. Asomó sus ojos amarillos y vio dos formas rojas que se movían rítmicamente. Dos piernas. Eso él sí lo entendía porque, a su manera, también tenía piernas. Ella caminaba extraviada. El sabía mucho de extravíos. Ella, entonces, caminaba extraviada hasta que llegó demasiado cerca del agua. Atolondrada, entre tanta oscuridad en esa madrugada espantosa, metió la pata en el agua. Él, ansioso de conocer algo más allá de su propia piel, que es el agua negra, la tomó de la botamanga fuertemente. En un movimiento brusco, ella se soltó y volvió a putear. El se dio cuenta de que ella puteaba.
La vio irse y se fue sumergiendo nuevamente bajo la superficie aceitosa, bajo esos hermosos arcoíris de la muerte.
Él a veces sentía que lloraba, pero como lo hacía bajo el agua nunca podía estar seguro. Esta vez pensó que tal vez su llanto era constante, que tal vez sus ojos soltaban lágrimas sin pausa, elevando insignificantemente el nivel de esa agua mala. Tal vez, depende de como uno lo piense, unas gotas de pureza derramaba él dentro de tanto veneno.
Es así. El amor.

martes, julio 15, 2008

Genial

"...siempre es más fácil construir sobre utopías. Las utopías gustan, son fáciles de digerir y rápidamente generan consenso. Desde versiones simplificadas de lo que es el amor, hasta versiones simplificadas de utopías que se quedan en una agradable e irrealizable fantasía, como lo son la mayoría de obras de arte que apelan a la idea de un "mundo mejor". El mundo es una mierda, ok. Pero es a través de pequeños y sólidos pasos, con laburo de hormiga, la manera en que va a cambiar. Esos pequeños pasos son en general discutibles y sobre todas las cosas, son un embole. ..."

Aeiou, original.

martes, julio 08, 2008

Me gustaría conocer algún artista de derecha.
Frecuento bastantes círculos de artistas, de semi-artistas, y de gente relacionada a la creatividad. Pintores de galería y de riachuelo, actores de varieté cool de palermo y actores de teatro barrial, músicos pop putiamirandados y afro-músicos del río de la plata; creativos, directores, técnicos, cineastas de la FUC, de la ENERC, de la UBA, aptra, gracias! No.
Estos especímenes manifiestan una de dos tendencias. O bien una cierta inclinación hacia alguna de las variantes de la izquierda, o una actitud absolutamente acrítica e inopinante. Pero absolutamente ninguno manifiesta la más minima tendencia hacia la derecha. Ninguno me habla de patria, de capital, de propiedad privada. Ninguno habla de reprimir. Ninguno dice que "eso de los derechos humanos es una boludez". ¿Qué onda? ¿No es compatible ese pensamiento con lo creativo? ¿Para cuando una película realmente facha con un realizador que salga defendiendo su postura y se le plante a la intelectualidad? ¿Para cuando un poema en honor de don Videla y de su "poética limpieza del alma nacional"? ¿No existe esa poética? ¿Nadie la maneja? Digo, somos todos zurditos y humanistas y generamos obras zurditas y humanistas. ¿No es medio aburrido eso? No se. ¿Qué opinan? ¿No tiene derecho el facho a generar obra?

martes, junio 03, 2008

El mundo es una mierda. La vida es un error.

Esto fue como para no perder la costumbre.

Saludos y hasta el fin de esta sequía amiguitos!!! Creo que ya falta poco.

martes, mayo 13, 2008

Abrí el cuaderno "Gloria" de tapa naranja y no vi lo que esperaba ver.
Vi miembros, fragmentos, nubes marrones, tinta borrada, rostros.
Rostros de demonios. Destrucción. Olvido.
Cuando lo cerré, pensé. Apoyé el pensamiento en la superficie naranja de la tapa. Lo único que esos demonios no habían digerido y expulsado.
El tiempo, que mala onda el tiempo. Que bicho ponzoñoso y rastrero.

jueves, mayo 01, 2008

Cuando uno se va poniendo más grande el umbral de la tristeza se va fijando a niveles cada vez más altos. Es por eso que, cuando uno se pone triste, la tristeza viene más bien de la acumulación de muchas casi tristezas.

domingo, abril 27, 2008

Colmo

Ayer escuché a un ejecutivo de Disney cuestionando al campo por sus ganancias extraordinarias.
Muchachos, busquemos al diablo donde realmente está.

lunes, abril 14, 2008

La difunta

Juana despierta y se descubre dormida. Se sobresalta y apenas logra incorporarse un poco cuando siente el peso de Ignacio sobre el pecho. No quiere despertarlo. Cuesta tanto dormirlo a éste. Por suerte los otros están todos en el colegio ahora. El Jonathan fue el más tranquilo de bebé. Y eso que fue el primero y lo sacaron con fórceps. Lourdes y Gilda salieron medio gritonas, pero como eran mellizas dieron menos trabajo. Se habían cuidado bien entre ellas. Pero Ignacio, este pendejo, es el peor. Por suerte ahora duerme. Juana no quiere despertarlo. Guarda la teta y lo deposita suavemente sobre la cama, evitando el agujero de la sábana para que, si se caga, por lo menos no manche el colchón.
Juana camina hasta la estufa. Diego, su marido, siempre le advierte que no se acerque demasiado porque es peligrosa. Después de todo se trata de un cable pelado atado a un ladrillo. Juana lo mira y decide desenchufarlo. Le da desconfianza ese cable pelado. Lo desenchufa y camina unos pasos. Mueve una chapa que tapa la visión del exterior. Afuera, el mismo paisaje de siempre: El piso de basura, metros de basura hacia abajo; el río malo abajo, ese río negro que casi no se ve, pero se huele hasta con la piel; y más allá, enfrente, en Avellaneda, otras casillas iguales a la suya. Juana mira el cielo gris y tenso. Hay un silencio de esos que hay por acá. Uno de esos silencios bien llenos de ruidos: barcos, gritos, tiros, perros. Repentinamente, suena un trueno y el resplandor del relámpago la asusta. Suelta la chapa y gira mirando a Ignacio. Este pendejo llora mucho, pero cuando duerme, duerme. El ruido de la lluvia densa sobre las chapas se hace cada vez más continuo. Juana se recuesta en la cama, al lado de Ignacio.

Siente un frío en la nariz y se despierta. El agua negra ha llegado al nivel de la cama. Ignacio llora desconsoladamente. Mientras lo toma en sus brazos y se para caminando por el agua, Juana recuerda la estufa de ladrillo. Menos mal.
Camina hacia la puerta del rancho y, cuando la abre, ve a unos cien metros un paredón de agua que se acerca con violencia. Quiere cerrar la puerta, pero no llega a hacerlo. Siente un golpe muy fuerte en todo el cuerpo y una gran masa de líquido viscoso que la envuelve. Se aferra a Ignacio con todas sus fuerzas. La corriente los sacude caprichosamente. Juana abre los ojos y siente un fuerte ardor. Ve todo negro. Siente un fuerte golpe en la espalda. El dolor es tan intenso que su cuerpo se apaga. Lo último que siente es la pequeña mano de su hijo aferrada a su pulgar.

Un llanto lejano la despierta nuevamente, un llanto apagado por la distancia y por el denso fluido acuoso.
Juana siente la corriente arrastrando su cuerpo, en la profundidad de ese río negro. Siente un dolor punzante en la espalda, y una sensación de somnoliencia. Quiere despertarse, pero ese dolor en la espalda, tan real, le sugiere que despertar es ya imposible.
Intenta nadar. No puede. Sus miembros no responden. No siente su cuerpo, salvo por ese insoportable pinchazo en la espalda. Hace un gran esfuerzo por reconocer su cuerpo. Mira hacia la derecha y ve su brazo sin vida moverse con los caprichos del agua. Mira hacia la izquierda y no ve nada. No hay brazo. Hay un hilo rojo y una sensación de ausencia. El llanto lejano se va haciendo cercano. La fuerte corriente la arrastra. Hay un adelante hacia el que ése cuerpo muerto se aproxima. Juana, finalmente, acepta la muerte de su cuerpo. Se deja ir.
Ahora siente que avanza. Piensa en muchas cosas, pero sobre todo en una muy importante: hace rato que no respira. Ni lo intenta. Piensa en Ignacio. Decide no pensar en Ignacio. Le dice adiós y se deja llevar.
La corriente se va haciendo cada vez más débil. Juana siente que se va deteniendo. Siente un cascote que le raspa el mentón. Siente que su cuerpo se detiene sobre la playa de cascotes, y ahora es sólo un leve oleaje lo que lo mueve. Reconstruye en su mente ese lugar, esa playa ruinosa frente al polo petroquímico. Piensa que no quiere que sea ese su último pensamiento. Buscando otro, no piensa más.

Desnudo sobre las ruinas de la playa, Ignacio mira la nuca de su madre y mira su cabello moverse con el oleaje del río marrón. Para de llorar, inspira fuertemente el aire frío de esa costa tóxica y entiende algo que aún no puede poner en palabras.

martes, abril 08, 2008

Dos semanas

Ya pasaron dos semanas, ya pasaron otras dos, y tal vez un poco más, y nada.
Vuelvo todos los días a esta pantalla negra a ver si me sale algo. Pero nada. Nada de nada.
Solo se me ocurre enumerar eventos y mi posición dentro de ellos.

La situación campo-gobierno me encontró en medio del sambuich, queriendo opinar una cosa y opinando otra, dándome cuenta de que todo lo que uno siente como ideología propia tiene mucho de prejuicio, y que la construcción de cualquier postura frente a los hechos políticos implica siempre transar con algún indeseable.

Estamos arreglando un piso en casa. Es mi primera obra como dueño de casa, y quiero decir que se siente muy lindo. Ver como la cosa crece día a día, y los proyectos sobre ese espacio específico van creciendo y cambiando y brindando alegría.

Estoy muy cerca de filmar el cortometraje "La loca Matilde". Si todo sale bien, actuará en él un talentoso y popular actor. Una verdadera bendición de Dios (o sea Matilde).
Por otro lado, el proyecto macrista de demoler el Moyano cambia mucho el panorama. Voy a tener que realizar una reescritura veloz. Los peligros son muchos en cuanto a lo estético y a lo ideológico. Warning!

Empecé el taller de Laiseca (ayer). Por ahora viene fofito, pero seguramente se va a poner bueno cuando empecemos a llevar nuestros materiales. De todos modos, vale la pena ir aunque más no sea para escucharlo leer algo. Es que lo hace tan bien.

Bueno. Ya se que este post es una mierda, pero lo pongo como para aceitar un poco la vuelta.
Pensé hace unos días que este podía ser el final de "Muñón". Y esta mañana me di cuenta de que soy yo quien lo decide.
Prometo mejores cosas.

Bienvenidos nuevamente.

miércoles, marzo 05, 2008

Estoy muy desblogueado.
Hagamos así, volvamos en dos semanas.
Saludos para todos.

martes, febrero 19, 2008

El problema de "Mujeres asesinas" es que, de movida, el éxito del protagonista está garantizado por el título de la serie.

h

ay haches. hay cosas que están pero no se dicen. hay haches entre minuto y minuto. el día está lleno de haches. entre hache y hache, hay haches.
ahi donde hay haches, hay algo pero no importa que haya algo. ahí donde hay haches, hay algo que se dice así:

sábado, febrero 09, 2008

Amputectura.

Arte y ciencia del despojo. Estética de la carencia. Diseño de la eliminación y la falta.

The Mars Volta. Discaso.

martes, febrero 05, 2008

Andreia, mi amiga surfer de brasil.


Una amiga que conocí en este viaje.
Ella es nativa de Palloça y es una surfer natural. Pero todos saben que no se debe surfear en junio. En junio, Andreia, en junio, como vos bien sabés, es época de apareamiento de los tiburones.
Andreia dice "Eu nao presunto. Eu surfeio iguai" (trad: yo no jamón, yo surfeo igual).

Hola! Volví!

domingo, enero 27, 2008

Cuando me jubile...

...me hago un rancho en Prainha, al ladito de Guarda do Embaú, y a la mierda con el mundo.

viernes, enero 18, 2008

Se va, se va...

... se fue.

martes, enero 15, 2008

Algunas consideraciones estéticas.

Una.
El racismo no es una cuestión de la ética, si no más bien de la estética. Es un parámetro para definir lo bello y lo feo. Al racista lo ético no le importa. Al racista no le interesa definir parámetros para lo bueno y lo malo, porque lo bueno, para el racista, se define como "todo lo que es yo" y lo malo es "todo lo que no es yo". No hay nada para discutir.
Entonces, articulando toda una estructura de pensamiento bajo esa premisa, al racista solo le queda decidir cómo él (que es la encarnación de lo bueno) va a decorar su mundo. Sólo le queda decidir a qué experiencias sensibles (bellas y feas) se va a entregar para enriquecer su espíritu.

¿A qué viene esto?
Ayer veía el programa de Andrea del Boca, en el que buscan a la mejor mamá del año. Resumiendo, había que elegir entre tres madres. Una que había decidido tener siete hijos y los criaba con mucho esfuerzo. Otra que estuvo 25 años buscando a su hijo que había sido secuestrado por la familia de su ex marido, padre del pibe. Y otra que se había sentido discriminada muchas veces por tener un marido negro.
Obviamente, ¿quien ganó?. La del marido negro. Eso es una elección estética realizada por un racista. El drama del negro era el más bello, era la experiencia sensible elegida por el jurado y el público para ocupar el lugar privilegiado. Se realizó una elección desde el parámetro de lo bello y lo feo, y no desde el parámetro de lo bueno y lo malo.

Otra.
El consumo, como experiencia sensible, es feo. Definitivamente es una experiencia antiestética. En ninguna de sus manifestaciones exhibe una mínima preocupación ni por el género humano ni por la creatividad. Como toda experiencia automatizada, se transforma en hábito, y toda experiencia que se transforma en hábito pierde sus posibilidades de constituirse en experiencia sensible.

¿A que viene esto?
Había un verdulero acá en Barracas que hacía dibujos con las naranjas y las manzanas y sus envoltorios. A veces hacía cosas muy grosas y creativas. He ahí un atisbo de esteticismo en una actividad ligada al consumo. Un poco de belleza dentro de lo habitual.
Cerró. No se que van a poner ahí.

Otra más.
Dicen que la belleza natural es diferente de la belleza estética. Una montaña no es arte, es naturaleza. Un cuadro que reproduce la montaña fidedignamente no es arte, es naturaleza reproducida. Arte sería una obra que reproduzca la montaña y diga algo sobre ella, o sobre el mundo.
Yo quiero sumar algo. Quiero sumar la mirada del observador. Y quiero decir que ésta puede transformar la belleza (o fealdad) natural en belleza (o fealdad) estética. Creo que se viene una era en la que, frente a tanta reproducción estéril producto de las facilidades tecnológicas, deba ser el observador quien genere la experiencia estética en su propia cabeza .

¿A qué viene esto?
Me voy de vacaciones a ver culos, tetas, mar, arena, palmeras, caipirinha. Buscaré allí la experiencia sensible que me acerque al objeto estético perfecto. Y sin mover un solo dedo de mi cuadradito de sombra con vista al mar.
En estas vacaciones me voy a dedicar a generar obras de arte con mi pensamiento, enfrentado a un entorno de gran belleza natural.

jueves, enero 10, 2008

Son de la orden

Dice quien sabe decir
que lo dicho ya está dicho
que decir que dije no anda
ni decir que no he decido.

Dice quien sabe decir
que el que dice sin dudarlo
tan seguro está, que dice
sin decir si lo ha pensado

Luce la virgen
un fiero candor
una verdad
que lastima

Dice la virgen
y dice el señor
y nadie más
dice nada

Dice quien sabe decir
que la boca es mala, engaña
cuando dice lo que dice
dice con tela de araña

Dice quien sabe decir
que hay que decir con las cosas
las palabras vuelan lejos
las cosas quedan mañana

Luce la virgen
un fiero candor
una verdad
que lastima

Dice la virgen
y dice el señor
y nadie más
dice nada

"Son de la orden", Brígido Benenos, negro cubano con onda.

"Hola. ¿Está Emiliano?"

Mi propaganda preferida.

martes, enero 08, 2008

Desde el fondo del mar

del más alto lugar

del más hondo abismo

te agarraré

desde mi corazón

fuerte o débil esté

cada instante de mi vida

con gozo, yo diré

que tu eres la roca eterna

señor sobre cielo y tierra

tu eres dios

que toda creatura adore

que toda nacion se postre a ti

señor, tu eres dios.

Marcos Vidal, "Tu eres Dios". Temón.

miércoles, enero 02, 2008

La escritura autorreferencial catártica nunca puede constituirse en obra trascendente.
El trance catártico tiene una vida activa que nunca supera las tres o cuatro horas. La escritura de una obra densa y verdaderamente significativa no se logra en cuatro horas.
Para escribir un guión, por ejemplo, hace falta mucha constancia, mucho método, y una gran capacidad para ir del pensamiento lateral al central, o del pensamiento creativo al racional.
La escritura de una obra de embergadura (siempre hablando en el terreno de la obra con fines expresivos) como un guión cinematográfico de largometraje requiere de una combinación entre el pensamiento artesanal y el creativo.
Por eso creo que de ahora en más voy a dejar la escritura catártica de lado. Y la otra también.

¿Cuánto falta para que termine el 2008?